Diomandé Gue Achille

Nombre:  Diomandé

Apellido:  Gue Achille

Edad:      22años

Región de procedencia: Biankouma

Soy huérfano de Padre y Madre. Mi madre era una campesina y mi padre tenía varias esposas. A la edad de seis años mi padre fallece y mi madre tiene que sacarme del colegio por falta de medios. Poco tiempo después fallece mi madre y mis hermanos deciden ir cada uno a un lado del país a buscarse la vida y yo quedo a cargo de una de las esposas de mi padre.

Fui creciendo sin ser escolarizado y cada vez que expresaba el deseo de aprender un oficio mi madrastra negaba para que siguiera haciendo las tareas de casa.

Cada vez que me dirigía a alguien de la familia me recriminaban diciéndome “tu padre debería haber preparado tu futuro”. Me sentí culpable y escapé de casa. Seguro que nadie se preocupó por eso. Después de un tiempo dando tumbos por la vida, alguien en una iglesia me hablo del trabajo que JEA estaba llevando a cabo entre los más desfavorecidos y decidí probar y abrirme camino en la vida aprendiendo un oficio

Gondo Bleu Landry

Nombre: Gondo

Apellido: Bleu Landry

Edad:   20 años

Región de procedencia: Logualée

Siendo un bebé perdí a mi padre y me crié con mi madre. Ella tenía una especie de puesto en el mercado de Diokoue. Fue en este mercado donde mi vida cambió completamente. El día del alzamiento rebelde hubo un tiroteo en pleno mercado donde falleció bastante gente. En ese tiroteo y en la escaramuza perdí el contacto con mi madre. Estuve buscándola durante horas pero no ya supe más de ella.

Vivía de lo que recogía o hurtaba en el mercado, dormía en la puerta de un pequeño almacén propiedad de un libanés. Este señor se interesó en mí y en cómo había perdido a mi madre y se ocupó de mí prácticamente hasta el fin del conflicto. Este Señor conocía a papá Paco y le expuso mi caso, así que me pusieron en la lista de espera de JEA y por fin este año ya puedo tener la oportunidad de poder formarme, aunque llegué unos meses antes que papá Paco viajase a España. Como llegué el año pasado conocí el evangelio y no dude un instante en entregar mi vida al Señor y me bauticé